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Toggle¿Cuáles son las principales causas de Pterigión? Si te han diagnosticado con pterigión, quizá te estés preguntando ¿qué lo causó? ¿pudiste evitarlo? Y ¿qué hacer para combatirlo? Es normal tener dudas ante un diagnóstico nuevo; pero ¡no pierdas la calma! En esta publicación te contamos más acerca de qué es el pterigión, qué pudo haberlo causado, los síntomas que presenta y cómo puede tratarlo tu oftalmólogo.
¿Qué es el pterigión?
El pterigión es un crecimiento anormal de tejido en el ojo. Aparece en la parte blanca y, poco a poco, puede avanzar hacia la córnea (la parte transparente). Suele tener forma triangular y, en la mayoría de los casos, nace del lado interno del ojo, cerca de la nariz.
Aunque algunas fuentes lo denominan “tumor” lo cierto es que no es un cáncer; sino una lesión benigna. Sin embargo, es una enfermedad progresiva y molesta. De hecho, si no se trata, con el tiempo, ese tejido puede generar inflamación constante y alterar la superficie del ojo. Y cuando avanza, puede afectar la visión y producir una sensación persistente de incomodidad.
Es cierto que muchas personas con diagnóstico de pterigión continúan con su vida normal, pero otras sienten que su calidad de vida cambia. En estos casos, la consulta oftalmológica para poder evaluar el mejor tratamiento es inminente.
Pterigión: síntomas comunes
El pterigión no siempre da señales claras al inicio. A veces aparece en silencio, creciendo despacio.
Los síntomas más frecuentes son:
- Sensación de ojo irritado de forma constante
- Enrojecimiento que no desaparece fácilmente
- Molestias al exponerse al viento, al polvo o al sol
- Sensación de resequedad en el ojo
- Incomodidad al parpadear
Cuando el pterigión progresa y se acerca a la zona central del ojo, puede empezar a afectar la visión. No suele producir dolor intenso, pero sí una molestia persistente que cansa, distrae y, poco a poco, desgasta.

Causas del pterigión
No existe una sola causa. El pterigión aparece cuando se juntan dos cosas:
- Una cierta predisposición personal.
- Una exposición constante a factores del entorno.
Entre las causas más importantes están:
1. La exposición prolongada al sol
La radiación ultravioleta daña poco a poco la superficie del ojo. Ese daño se va acumulando con los años y puede iniciar procesos de inflamación y crecimiento anormal del tejido. Por eso el pterigión es más frecuente en personas que pasan muchas horas al aire libre.
2. El polvo, el viento y el humo
El ojo expuesto de forma repetida a ambientes agresivos se irrita con facilidad. Esa irritación constante favorece el crecimiento del tejido característico del pterigión.
3. Trabajos al aire libre
Personas que trabajan como agricultores, pescadores, choferes, obreros o jardineros suelen estar más expuestas al sol, al polvo y a contaminantes. No es el trabajo en sí.
Es el entorno al que el ojo se enfrenta todos los días.
4. La sequedad ocular
Cuando el ojo no se mantiene bien lubricado, la superficie se vuelve más vulnerable. La resequedad crónica favorece la irritación y el crecimiento del tejido, lo que comúnmente se denomina carnosidad en el ojo.
5. Algunas infecciones virales
Se ha observado relación entre ciertos virus y la presencia de pterigión, lo que sugiere que las infecciones también pueden participar en su desarrollo.
6. La herencia
En algunas familias, el pterigión aparece en varios miembros. Esto indica que existe una mayor facilidad genética para desarrollarlo cuando la persona se expone a condiciones desfavorables.
7. La edad
Es más frecuente entre los 20 y los 50 años. No porque el ojo sea más débil, sino porque el daño solar se va acumulando con el tiempo. Así que no es extraño ver pterigión en jóvenes.
8. El sexo masculino
Los hombres suelen verse más afectados, principalmente porque, en promedio, realizan con mayor frecuencia trabajos al aire libre. Cuando mujeres y hombres tienen exposiciones similares, el riesgo también se vuelve parecido.
Pterigión: tratamiento. ¿La cirugía es la única opción?
No, la cirugía de pterigión no es la única alternativa. El manejo del pterigión depende de su tamaño, de los síntomas y de cuánto esté afectando tu vida diaria. En muchos casos, el tratamiento se enfoca primero en controlar la inflamación, la irritación y la resequedad del ojo. Para lo cual los médicos pueden indicar anteojos con filtro solar para reducir la exposición a la radiación, colirios, o antiinflamatorios suaves no esteroides en colirios.
¿Cuándo se recomienda la cirugía de pterigión?
La cirugía se considera cuando:
- El pterigión sigue creciendo
- Interfiere con la visión
- Genera molestias persistentes que no mejoran con tratamiento médico
La finalidad de la cirugía es retirar el tejido y evitar que continúe avanzando sobre la córnea.
Lo más importante es que el tratamiento no termina solo en el consultorio. El cuidado diario es clave.
¿Se puede prevenir el pterigión? ¿Qué se puede hacer?
Sí. No siempre se puede evitar por completo —porque también influyen factores personales y familiares—, pero sí se puede reducir el riesgo y frenar su avance.
Algunas medidas que puedes tomar son:
- Usar protección ocular cuando estés al aire libre. El uso de gafas con protección y elementos de cobertura ayuda a disminuir la cantidad de radiación que llega directamente a la superficie del ojo.
- Proteger los ojos en entornos con alta exposición ambiental. Si realizas actividades en lugares con polvo, viento o humo, es importante reducir el contacto directo con estos agentes, ya que favorecen la irritación crónica de la superficie ocular.
- Cuidar la superficie del ojo cuando existe resequedad. Podrías usar lágrimas artificiales para mantener tu ojo hidratado.
- Realizar controles oftalmológicos periódicos. De esa manera puedes estar al tanto del progreso de tu enfermedad (en caso ya tengas diagnóstico) o su aparición, si tienes riesgo, pero aún no ha aparecido la enfermedad.
Como ves, aunque hay factores genéticos que pueden contribuir al desarrollo del pterigión; también puedes prevenir su avance o frenarlo con el cuidado o el tratamiento adecuado. Las consultas oftalmológicas regulares, al menos una vez al año, son cruciales para su detección temprana. Separa hoy tu cita oftalmológica con nuestros especialistas en salud ocular en Lima.