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ToggleSentir el ojo seco eventualmente es común. Puede darse porque saliste a caminar al aire libre, te expusiste a un ambiente con smog o el humo de cigarros, etc. Pero cuando esto pasa todos los días y no es un evento esporádico, sino que puede tratarse del síndrome del ojo seco. En esta publicación, te ayudamos a entender mejor tu diagnóstico, síntomas, te contamos cuáles son los tratamientos modernos para el ojo seco y respondemos dudas frecuentes.
Entendiendo el diagnóstico de ojo seco
¿Qué es el síndrome del ojo seco? La superficie de tu ojo necesita estar siempre cubierta por un "escudo líquido" (esta es la película lagrimal) para estar cómoda y ver bien. Si este escudo falla, se da lo que denominamos ojo seco.
¿Qué puede haber pasado? Simple: tu lágrima puede haberse vuelto más salada o concentrada de lo normal. Por eso, en lugar de hidratar, irrita y genera inflamación en la superficie del ojo. Es un círculo vicioso: la inflamación empeora la sequedad y la sequedad empeora la inflamación.
¿Qué diferencia el síndrome del ojo seco de un episodio esporádico?
Mientras que un episodio esporádico se pasa descansando, el síndrome de ojo seco es una condición crónica que afecta tu día a día. Puede que sientas que ya no lees tan rápido como antes, que te cuesta conducir de noche o que la molestia te genera ansiedad o cansancio visual constante. No es solo una molestia pasajera, es una condición de salud real.
¿Qué tipo de síndrome de ojo seco puedes tener?
Para tratarte bien, primero hay que saber qué está fallando en tu "escudo líquido". Los médicos suelen dividirlo en dos grupos, aunque a veces se mezclan:
- Deficiencia acuosa (falta de agua): Es como si el "grifo" de tus lágrimas tuviera poca presión y no sale suficiente líquido. Curiosamente, esto solo pasa en 1 de cada 10 casos.
- Evaporación rápida (el más común): Aquí sí producen lágrimas, pero son de mala calidad y se evaporan al instante. Esto suele pasar porque les falta aceite. Tus párpados tienen unas glándulas diminutas encargadas de producir una grasita que evita que la lágrima se seque con el aire. Si esas glándulas se tapan, la lágrima queda expuesta y se evapora. Esto ocurre en la gran mayoría de los casos.

¿Cómo evalúa tu médico que padeces el síndrome de ojo seco?
En el consultorio oftalmológico podrá realizar pruebas como la Schirmer, la de evaporación, y la salinidad para ver si encajas con el diagnóstico o padeces otra condición.
¿Cuáles son los síntomas del ojo seco?
Si aún no tienes el diagnóstico quizá te preguntes ¿cómo sé que tengo ojo seco? En general los síntomas incluyen:
- Sentir como si tuvieras un cuerpo extraño en el ojo (u ojos).
- Molestias como picazos o ardor.
- Sensibilidad a la luz.
- Ojos llorosos.
- Visión borrosa.
- Presencia de mucosidad pegajosa alrededor de tus ojos cuando despiertas.
Tratamientos modernos para el ojo seco: ¿cuál es mejor para ti?
Aunque lo común en el tratamiento para el ojo seco era la prescripción de gotas para lubricar los ojos secos, hoy en día hay alternativas más modernas y duraderas.
- Sistemas de calor y masaje: Existen dispositivos modernos que aplican un calor muy preciso y realizan un masaje suave sobre tus párpados. El objetivo es derretir esa grasa que se ha endurecido y drenarla, permitiendo que tus glándulas vuelvan a funcionar y produzcan el aceite que protege tu lágrima.
- Luz Pulsada Intensa (IPL): Es una terapia de luz que ayuda a reducir la inflamación de los párpados y eliminar bacterias o ácaros que puedan estar bloqueando los poros. Al bajar la inflamación, la calidad de tu lágrima mejora notablemente.
- Microexfoliación: A veces, el borde del párpado acumula residuos (como sarro) que taponan la salida de las glándulas. El médico puede usar un dispositivo con una esponja giratoria especial para limpiar a fondo esa zona.
- Tapones lagrimales: El médico puede colocar unos diminutos tapones de silicona (imperceptibles a la vista) en los conductos de drenaje para cerrar el desagüe. Así, conservas tus propias lágrimas por mucho más tiempo.
- Uso de lentes de contacto esclerales: Cuya función es crear una bóveda llena de líquido sobre tu córnea, manteniéndola en un baño de hidratación constante todo el día.
Preguntas frecuentes sobre el tratamiento ojos secos
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¿Funcionan los remedios caseros para lubricar los ojos?
Es muy común escuchar sobre el uso de plantas o infusiones, pero hay que tener cuidado. Lo que la medicina respalda actualmente como medidas caseras efectivas para la sequedad ocular es el autocuidado; por eso debes:
- Aplicar compresas tibias sobre tus párpados por 5 minutos para liberar las glándulas bloqueadas.
- Lavar tus párpados y masajearlos con las yemas de tus dedos con suavidad.
- Añadir Omega-3 a tu dieta para aliviar los signos de sequedad.
- Usar las gotas de venta libre, como lágrimas artificiales y usarlas con la regularidad recomendada.
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¿Cuáles son las mejores gotas para ojo seco?
No existe una única marca "milagrosa", ya que depende de qué tipo de enfermedades del ojo seco padezcas (si te falta agua o si tu lágrima se evapora). Sin embargo, la regla de oro para elegir es mirar los conservantes:
- Sin conservantes.
- Con lípidos si tus lágrimas se evaporan rápido.
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¿Qué medicamento para ojo seco me puede recetar mi médico?
Si tienes un cuadro de ojo seco severo o mucha inflamación, las lágrimas artificiales no serán suficientes y tu oftalmólogo deberá recetar fármacos específicos para romper el ciclo de la enfermedad. Estos pueden incluir:
- Antiinflamatorios: Gotas con corticoides (para uso breve) o ciclosporina (para uso a largo plazo) que bajan la hinchazón de la superficie ocular.
- Antibióticos: A veces se usan (como la doxiciclina oral) no por infección, sino por su potente efecto para mejorar la calidad de la grasa de los párpados.
- Estimulantes: Como el nuevo spray nasal que activa la producción natural de tus propias lágrimas.
Es importante que no te automediques; acude a la cita con tu oftalmólogo para saber cuál es tu tipo y mejor tratamiento para tu síndrome de ojo seco. ¡Separa una cita en nuestra clínica oftalmológica!