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¿Cómo influye la exposición solar en el desarrollo del pterigión?

¿Cómo influye la exposición solar en el desarrollo del pterigión?

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¿El pterigión por el sol es un mito o una realidad? Según el Ministerio de Salud del Perú, la exposición solar excesiva a la radiación ultravioleta sin protección adecuada es un factor de riesgo importante para desarrollar esta afección ocular.

En esta publicación te explicamos cómo se relaciona el pterigión por el sol con los rayos UV, por qué es más común en ciertas zonas y qué medidas puedes tomar para reducir el riesgo y cuidar tu salud visual.

¿Qué es el pterigión?

El pterigión, también conocido coloquialmente como “carnosidad”, es un crecimiento anormal de la conjuntiva (la capa transparente que cubre la parte blanca del ojo) que se extiende hacia la córnea.

Suele aparecer desde el lado interno del ojo (cerca de la nariz) y avanzar sobre la córnea con forma triangular, lo que facilita su identificación.

Aunque no es un tejido canceroso, si crece puede afectar la visión y generar molestias, por lo que es importante controlarlo con un especialista. En algunos casos se recomienda la cirugía de pterigión.

Síntomas del pterigión

Los síntomas del pterigión pueden variar según su tamaño y evolución. Entre los más frecuentes se encuentran: 

  • Irritación ocular. Sensación constante de molestia en el ojo.
  • Ardor o enrojecimiento. Puede aparecer, sobre todo, cuando el ojo está más expuesto al sol, polvo o viento.
  • Sensación de arena en los ojos. Como si hubiera algo dentro que incomoda al parpadear.
  • Picazón ocular. Puede acompañar la irritación, especialmente en ambientes secos.
  • Visión borrosa. En casos más avanzados, cuando el pterigión empieza a invadir la córnea.

¿Cuál es la relación entre pterigion y exposición solar?

Al hablar de pterigión, es clave entender la relación entre la radiación UV y ojos, ya que el sol cumple un papel importante en su aparición. Según una publicación de la Revista Cubana de Oftalmología, la radiación ultravioleta inicia el daño en la superficie ocular y, al acumularse con los años, provoca cambios degenerativos en los tejidos que favorecen el desarrollo del pterigión. 

Este efecto es progresivo. El mismo estudio señala que en zonas cercanas al Ecuador, donde la radiación UV es más intensa, la prevalencia del pterigión supera el 10%, lo que refuerza la relación directa entre exposición solar y esta afección. 

Además, otra publicación de Dishita Chawda y Pranaykumar Shinde indica que la exposición prolongada al sol —especialmente en personas que trabajan al aire libre— incrementa el daño acumulativo en los ojos y eleva el riesgo de desarrollar pterigión. También advierte que la radiación puede intensificarse por la reflexión en superficies como arena o agua, incluso sin exposición directa al sol. 

¿Existen otras causas del pterigion?

Sí. Más que una sola causa, existen factores de riesgo que pueden favorecer la aparición del pterigión, además de la exposición al sol: 

  • Trabajos o actividades al aire libre. Es el factor más relevante después del sol, porque combina exposición prolongada con viento, polvo, arena y sequedad. Aquí también entran actividades como el surf, donde el reflejo del agua intensifica la exposición (de ahí el nombre “ojo del surfista”).
  • Exposición a irritantes ambientales. El polvo, la tierra, el viento o ambientes contaminados pueden irritar de forma constante la superficie del ojo.
  • Exposición a químicos o luz intensa sin protección. Incluye trabajos con solventes o soldadura. Puede dañar la superficie ocular, aunque su impacto es menor frente a los factores ambientales.

Además, el riesgo puede aumentar con la edad —debido a la acumulación de la exposición a lo largo del tiempo—, con factores genéticos que hacen a algunas personas más propensas, y, en algunos casos, se ha estudiado una posible relación con el virus del papiloma humano. 

exposición solar

¿Cómo prevenir el pterigion?

La mejor forma de prevenir el pterigión es proteger tus ojos del sol y de los factores que los irritan día a día. Para lograrlo, puedes seguir estas recomendaciones: 

  • Usa lentes con protección UV. No basta con que sean oscuros: asegúrate de que realmente bloqueen la radiación ultravioleta.
  • Evita el sol en las horas más intensas. Sobre todo entre las 10 a. m. y 4 p. m., cuando la radiación es más fuerte.
  • Apóyate con gorros o sombreros. Una ala ancha ayuda a que menos luz llegue directamente a tus ojos.
  • Cuida tus ojos del viento y el polvo. Si estás en ambientes con mucha tierra o arena, protégelos lo más posible.
  • Usa lágrimas artificiales si sientes sequedad. Mantener el ojo lubricado puede ayudar a reducir la irritación.

¿Cómo se detecta el pterigión en el consultorio?

El pterigión suele ser fácil de detectar. En la mayoría de casos, el oftalmólogo puede identificarlo a simple vista durante la revisión.

Para confirmarlo y evaluarlo con mayor detalle, puede utilizar una lámpara de hendidura, un equipo que permite observar de cerca la parte frontal del ojo, incluyendo la córnea y la conjuntiva.

¿Qué significan los colores del pterigion? 

Si observas casos de pterigión, notarás que el color de la conjuntiva extendida no siempre es el mismo. Los diferentes “colores” pueden dar pistas respecto a su estado y evolución: 

  • Blanquecino o transparente. Suele verse cuando el pterigión recién empieza. El tejido es más delgado y aún no tiene muchos vasos visibles.
  • Rosado o rojo. Aquí ya se nota más activo. Ese tono indica mayor presencia de vasos sanguíneos y, en algunos casos, crecimiento o irritación.
  • Más opaco. Cuando el tejido pierde transparencia y se ve más denso, puede ser señal de que el pterigión ha avanzado.

¿Existen otras enfermedades oculares ocasionadas por el sol?

Sí. La exposición prolongada al sol puede afectar los ojos de distintas formas. Algunas de las afecciones más conocidas son: 

  • Pinguécula. Es un crecimiento en la conjuntiva, similar al pterigión, asociado a la exposición solar. Generalmente no afecta la visión y no siempre requiere tratamiento.
  • Cataratas. La radiación UV es un factor de riesgo importante en su desarrollo y puede afectar la visión con el tiempo.
  • Cáncer ocular. Aunque es menos frecuente, ciertos tipos pueden estar relacionados con la exposición prolongada al sol.
  • Ceguera de la nieve (fotoqueratitis). Es una lesión temporal causada por una exposición intensa a la radiación UV, común en lugares con mucha reflexión de luz como la nieve o la arena.

¿Qué hacer si tengo pterigión?

Si tienes pterigión, lo más importante es acudir a un oftalmólogo para una evaluación. En muchos casos, se pueden indicar gotas o lubricantes para aliviar molestias como irritación o sequedad. Sin embargo, el pterigión no desaparece por sí solo ni con medicamentos.

Según el avance del caso, el especialista podrá evaluar si es necesario un tratamiento más específico, como la cirugía de pterigión.

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