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Toggle¿Cómo es vivir con glaucoma? El diagnóstico de glaucoma muchas veces no se da al inicio de la enfermedad, sino cuando presenta síntomas. Si la enfermedad es detectada en fases tempranas es posible reducir el avance con medicación focalizada o pastillas; mitigando la necesidad de una cirugía de glaucoma.
Si has sido diagnosticado con glaucoma, quizá te preguntes ¿cómo vivir con glaucoma sin alterar tu día a día? El tratamiento de glaucoma incluye el autocuidado del paciente, en esta publicación te contamos más acerca de esta enfermedad ocular y te brindamos consejos para vivir con glaucoma.
El glaucoma: entendiendo tu enfermedad
En este punto de tu diagnóstico, quizá te estés preguntado cuál es el mejor tratamiento de glaucoma, o una de las dudas más frecuentes y angustiantes ¿perderé la visión por glaucoma? Aquí lo respondemos:
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¿Qué es el glaucoma?
Imagina que el nervio óptico es un "cable" vital que conecta tu ojo con el cerebro para llevar las imágenes. El glaucoma es una enfermedad crónica que afecta este cable, generalmente porque aumenta la presión dentro del ojo debido a que los líquidos internos no se drenan correctamente. Aunque el daño que ya se produjo no se puede recuperar, el objetivo es evitar que avance.
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¿Me voy a quedar ciego?
Es natural sentir miedo, pero la respuesta actual es esperanzadora: no necesariamente. Antes se creía que el glaucoma era igual a ceguera, pero hoy sabemos que es una enfermedad tratable. Si bien es una condición de por vida, si mantienes tus controles y eres constante con tu tratamiento, es totalmente posible frenar el daño y conservar tu calidad de vida visual.
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¿Existe una operación para curarme definitivamente?
Más que una cura definitiva, existen procedimientos para controlar la enfermedad. El tratamiento suele empezar con gotas, pero si estas no son suficientes o te causan muchos efectos secundarios, tu médico podría sugerir láser o cirugías de filtración para ayudar a drenar el líquido y bajar la presión. Estas intervenciones buscan estabilizar tu visión a largo plazo, pero el seguimiento médico seguirá siendo necesario.
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Me dijeron que tengo glaucoma, pero no tengo síntoma ¿por qué?
Esta es la razón por la que los especialistas lo llaman el "ladrón silencioso de la visión". En la mayoría de los casos (glaucoma de ángulo abierto), la presión dentro del ojo sube de manera tan lenta que no genera dolor ni molestias.
Además, el glaucoma afecta primero tu visión periférica (lo que ves por los lados o "con el rabillo del ojo"), conservando tu visión central intacta al principio. Tu cerebro suele compensar esos pequeños puntos ciegos iniciales, haciéndote creer que ves perfectamente hasta que la enfermedad ya está avanzada.
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¿Cómo sabré si la enfermedad ha avanzado?
Dado que tú no puedes notar los cambios sutiles día a día, la única forma segura es mediante la tecnología. Tu médico comparará tus exámenes a lo largo del tiempo, específicamente la campimetría (que mide tu visión periférica) y las tomografías del nervio óptico. Si estos estudios se mantienen estables año tras año, significa que el tratamiento está funcionando.
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¿Debo dejar de hacer mis actividades favoritas?
Por lo general, no. El objetivo del tratamiento es precisamente que mantengas tu calidad de vida. La mayoría de los pacientes pueden seguir leyendo, trabajando y disfrutando de sus hobbies.

¿Cómo tu estilo de vida puede ayudarte a evitar el avance del glaucoma?
Aunque el tratamiento médico es insustituible, tus hábitos diarios juegan un papel crucial en el control de la presión intraocular. Según los expertos, pequeños ajustes en tu rutina pueden marcar una diferencia positiva y mejorar los resultados de tu tratamiento de glaucoma:
Estos consejos te ayudarán a vivir mejor con un diagnóstico de glaucoma:
Aquí tienes la lista reescrita bajo esa directiva:
- Hidrátate estratégicamente: Bebe agua a lo largo del día, pero hazlo en pequeños sorbos constantes. Evita ingerir grandes cantidades de líquido de un solo golpe (como un litro en pocos minutos), ya que esto puede elevar temporalmente la presión de tu ojo.
- Ejercítate con seguridad: Mantente activo con ejercicios aeróbicos como caminar o nadar, pues mejoran la circulación hacia el nervio óptico. Eso sí, evita posturas invertidas de yoga o pilates (donde la cabeza queda abajo), ya que incrementan la presión ocular.
- Modera la cafeína: Disfruta de tu café, pero sin excederte. Si sueles tomar varias tazas, distribúyelas durante el día para evitar picos de presión, en lugar de beberlas todas seguidas.
- Deja el tabaco: Elimina este hábito de tu rutina. La nicotina contrae los vasos sanguíneos y reduce el oxígeno que llega a tu nervio óptico, lo cual acelera el daño en tu visión.
- Gestiona el estrés: Aprende técnicas de relajación o meditación. Las emociones intensas pueden desencadenar subidas de presión, por lo que mantener la calma es también una forma de cuidar tus ojos.
Sospecho que tengo glaucoma. ¿Qué hago?
Si tienes inquietudes sobre tu salud visual o notas cambios sutiles como dificultad para enfocar, halos alrededor de las luces o necesidad frecuente de cambiar tu graduación, actuar a tiempo es fundamental. Sigue estos pasos para despejar tus dudas:
- Revisa tus antecedentes: El riesgo aumenta si tienes familiares directos con glaucoma, si eres mayor de 60 años, o si padeces condiciones como diabetes, hipertensión o migraña.
- Solicita un examen oftalmológico integral: No te conformes con una medición rápida de la vista para comprar lentes. Pide una evaluación oftalmológica completa. Te recomendamos ir a un centro de especialización en glaucoma.
- Identifica las urgencias: Si experimentas dolor intenso en el ojo, enrojecimiento, visión borrosa repentina, náuseas o dolor de cabeza fuerte, acude a emergencias de inmediato.
Ahora que comprendes mejor tu diagnóstico, es momento de actuar: ¿ya programaste tu próxima revisión? No dejes tu salud visual al azar. Si tienes glaucoma o sospechas que podrías padecer, te esperamos en nuestra clínica oftalmológica en Lima para brindarte la atención especializada que necesitas. Recuerda: proteger tu visión depende de ti.