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Verano 2026: enfermedades oculares más comunes

Verano 2026: enfermedades oculares más comunes

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Aunque el cuidado de la salud visual debe ser constante, durante los meses de calor intenso es necesario adoptar medidas adicionales. En esta temporada, la exposición a factores ambientales críticos aumenta la incidencia de ciertas enfermedades oculares en verano. Toma nota de las siguientes recomendaciones antes de que sientas la necesidad de acudir a una clínica de especialidades oftalmológicas. 

¿Por qué se dan las enfermedades en los ojos en verano? 

No se trata solo del sol. Al pasar más tiempo en lugares como la playa o la piscina, nuestros ojos entran en contacto con el cloro, la sal y entornos donde los virus y las bacterias se propagan con más facilidad. Por eso, prevenir no es solo usar lentes oscuros, sino entender cómo proteger nuestra vista de los agentes externos típicos del calor. 

¿Cuáles son las enfermedades oculares en verano? 

Es muy común pensar que la conjuntivitis en verano es el único problema del que debemos cuidarnos en vacaciones, pero lo cierto es que el sol y el entorno pueden afectar nuestros ojos de distintas maneras. No queremos alarmarte, sino ayudarte a que aprendas a reconocerlas para que puedas actuar a tiempo o, mejor aún, prevenirlas. 

Aquí te explicamos las más frecuentes: 

  • Conjuntivitis (infecciosa y alérgica): Es la "reina" de la temporada. Puede ser viral o bacteriana y se contagia muy fácil si nos tocamos los ojos con las manos sucias o compartimos objetos personales. También existe la variante alérgica, que no es una infección en sí, pero causa mucha picazón debido al polen o al polvo. ¡Importante! Evita frotarte los ojos, ya que eso puede lastimar tu córnea.  
  • Blefaritis: Quizás no has escuchado este nombre, pero es muy común cuando cambian las estaciones. Es una inflamación de los párpados causada por la proliferación de ácaros, lo que suele provocar ardor y esa sensación de cansancio visual que tanto molesta. 
  • Queratitis y úlceras: Imagina una "quemadura solar" pero en el ojo. Se produce por la exposición excesiva a los rayos UV sin protección, causando inflamación en la córnea, dolor y mucha sensibilidad a la luz. 
  • Pterigión (o la famosa "carnosidad"): Es un crecimiento de tejido en la parte blanca del ojo. Aparece sobre todo en personas que pasan mucho tiempo al aire libre expuestas al sol y al polvo sin usar lentes adecuados. 
  • Cataratas prematuras y daño macular: A diferencia de las anteriores, estas no avisan de inmediato. Son el resultado de la radiación solar que se va acumulando año tras año. Sin la protección debida, el cristalino se opaca antes de tiempo o se daña el centro de la visión (la retina) de forma irreversible. 

Las enfermedades por virus y bacterias no son las únicas; también pueden darse casos de lesiones o irritaciones como: 

  • Ojo seco: El calor y el uso de lentes de contacto en la playa o piscina pueden hacer que tus ojos pierdan lubricación, sintiendo como si tuvieras "arenilla" dentro. 
  • Irritación por químicos o sal: El cloro de las piscinas o la sal del mar son agresivos para la superficie del ojo. Si notas el ojo muy rojo tras un chapuzón, es probable que la superficie ocular esté resentida por estos componentes. 

enfermedades oculares Verano 2026: enfermedades oculares más comunes

Señales de enfermedades de los ojos por el sol 

A veces, una pequeña molestia puede ser la forma en que tus ojos te dicen que algo no anda bien. Es importante que aprendas a escuchar estas señales. Si notas que alguno de estos síntomas persiste, lo más recomendable es que no lo dejes pasar y busques una consulta oftalmológica integral

  • Picazón y ardor: Es la señal clásica de las alergias veraniegas o de la blefaritis. Si sientes que tus ojos "queman", es un indicador de inflamación. 
  • Sensación de cuerpo extraño: Sentir que tienes "arenilla" o algo dentro del ojo es muy común cuando hay sequedad ocular o pequeñas erosiones en la córnea por la radiación. 
  • Ojo rojo e inflamación: Si notas tus párpados hinchados o la parte blanca del ojo muy enrojecida, podrías estar ante un cuadro de conjuntivitis o irritación por químicos. 
  • Secreciones: Si al despertar sientes los ojos "pegajosos" o notas una secreción inusual, es probable que exista una infección bacteriana o viral que deba ser tratada. 
  • Sensibilidad a la luz (fotofobia): Si el sol te molesta mucho más de lo normal, incluso en lugares con sombra, tus córneas podrían estar sufriendo por el exceso de rayos UV. 
  • Aumento del lagrimeo: Aunque parezca contradictorio, cuando el ojo está irritado o muy seco, suele producir más lágrimas como mecanismo de defensa 

¿Cómo prevenir problemas oculares en verano? 

El cuidado ocular en esta temporada no tiene por qué ser complicado. Siguiendo estos consejos prácticos, puedes reducir drásticamente el riesgo de sufrir infecciones o lesiones que empañen tus vacaciones: 

  • Usa lentes de sol con certificación No basta con que sean oscuros. Asegúrate de que tengan protección UV400, lo que garantiza que bloquean el 100% de los rayos UV-A y UV-B. 
  • Protección en el agua: Si te gusta nadar o bucear, utiliza siempre lentes de natación. Estos protegen la superficie de tus ojos del cloro y las bacterias. Recuerda que son de uso personal para evitar contagios. 
  • Dile "no" a frotarte los ojos: Es una reacción natural cuando sentimos picazón, pero frotarse puede favorecer la progresión de queratocono o introducir bacterias. 
  • Higiene constante: El lavado de manos es tu mejor defensa. Evita tocarte el rostro y los ojos tras estrechar manos o tocar superficies en lugares públicos. 
  • Atención con los lentes de contacto: Evita usarlos en la playa o piscina, ya que aumentan el riesgo de sequedad severa y queratitis. 
  • Hidratación y reposo visual: Usa lágrimas artificiales o lubricantes para combatir la sequedad del sol. Además, si pasas mucho tiempo frente a pantallas, aplica la regla del descanso: realiza un reposo visual cada 20 minutos
  • Evita las horas críticas: Intenta no exponerte directamente al sol o realizar actividades al aire libre entre las 10:00 a. m. y las 4:00 p. m., cuando la radiación es más agresiva. 

Una advertencia vital: No te automediques 

Es muy común acudir a la farmacia ante un ojo rojo, pero aplicar gotas sin prescripción (especialmente las que contienen corticoides) puede ocultar enfermedades graves o incluso causar lesiones irreversibles en tu visión. 

Lo más seguro es acudir a una evaluación con un oftalmólogo. Un diagnóstico a tiempo es el mejor aliado para que tus ojos sigan disfrutando de muchos veranos más.

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